Agencia de Noticias Panamá

Lo que viene en el 2020

Después de 2 años de intenso calor político donde nuestra economía sufrió demasiado a costa de un presidente y ejecutivo que mostró más ineptitud que otra cosa, y que los medios y la ciudadanía no perdonaron, y lo que causó fué una desaceleración más allá de los números macroeconómicos, ahora nos encontramos con un nuevo Presidente, el cual está haciendo su mejor esfuerzo para levantar la autoestima del pueblo panameño.

El nuevo gobierno aduce haber recibido unas finanzas del estado peor de lo que los números indicaban, lo que ha puesto al equipo económico del ejecutivo a trabajar a un ritmo que ni ellos mismos se esperaban. Por lo menos tenemos un ministro capaz, con un nivel académico excelente (un Chicago Boy) y con una experiencia que va a ser clave en estos momentos (que va desde ser negociador de la parte económica de los tratados Torrijos Carter, hasta tener una vasta experiencia en el MEF en todas sus modalidades.

Vamos a lo Macro. Mis proyecciones de crecimiento del PIB para el 2020 es de 4.5% ya que no veo claro todavía un movimiento mayor hasta el momento; una inflación de menos del 1.5%, más que nada por la incertidumbre de la guerra con Irán y lo que conllevaría a la subida del precio del crudo (que en este momento subió 4% en un solo día, su mayor incremento en un día en los últimos tiempos); y un desempleo más cerca al 6%, más que nada por el aumento de la actividad en turismo y en la construcción a partir del segundo trimestre 2020. Estas son cifras conservadoras, que pudieran mejorar, si el gobierno mueve sus fichas más rápidamente.

La inversión Directa Extranjera debe estar cerca de los US$6,500; no veo la deuda/PIB arriba del 40% todavía, a pesar del gobierno encontrar “un desastre” en las finanzas el año pasado y al no hacer un esfuerzo mayor por bajar la planilla y los gastos gubernamentales;  

En cuanto a lo microeconómico, el análisis por sector me lleva a lo siguiente:

  • En el Sector Transporte, con el Canal de Panama y los Puertos como los verdaderos motores, veo su crecimiento estable, en un 7.2%, ligeramente superior al 6.2% del 2019. A pesar de la posible Guerra Comercial de China y Estados Unidos, y a un conflicto armado con Irán y sus aliados, los buques Neo Panamax seguirán dominando los tránsitos a través del Canal de Panama, y seguirá sirviendo como ancla para el aumento de TM y TEU’s en nuestros puertos. Este sería un buen año para llevar a cabo una serie de proyectos conexos con el Canal de Panama que potencien su incursión en actividades como el Turismo, la generación de agua y electricidad, y los puertos.
  • El sector construcción pueden volver a crecer a niveles importantes al entrar en vigor los permisos de construcción para viviendas menores a US$180,000, el nuevo umbral de los intereses preferenciales. El sector entero, entre construcciones y bienes raíces, puede crecer un 5.2%, algo mejor que el 1.8% con el que estamos cerrando el 2019. Adicionalmente, este es el segmento del mercado que sigue teniendo demanda y donde se encuentra la mayoría de la población. No espero mayores construcciones de locales comerciales, oficinas y centros comerciales en la ciudad de Panama, sin embargo, fuera de la ciudad de Panamá la situación puede ser diferente. Las construcciones del gobierno también pueden aportar su granito de arena, pero no necesariamente en el primer semestre.
  • El sector comercio ha sido uno de los más afectados en los últimos 5 años, creciendo en el 2019 un 1.7%, y no esperamos un crecimiento mayor del 2.1% en el 2020. Aquí incide tanto la confianza del consumidor, por un lado, como el movimiento turístico, por el otro. Si resolvemos el tema de confianza del consumidor, podemos generar un buen impacto en el consumo. También debemos recordar que uno de los ejes del turismo es el turismo de compras, por la apertura del país, y los precios bastante competitivos en electrónica y ropa/calzados, que nos convierte en una alternativa para los turistas del continente que no pueden entrar a los Estados Unidos. Con respecto a las Zonas Libres, no veo ningún tipo de cambio sustancial a sus operaciones, por lo que, si el sector se reanima, seria todo por parte del comercio al por menor.
  • El sector de intermediación financiera pudiera crecer un 5%, algo arriba del 3.5% del 2019. Este crecimiento es algo orgánico y no obedece a ninguna política, por el momento, que incremente la demanda actual. Se siguen dando fusiones y compras de bancos, y esto lo que hace es que reduce las opciones para los consumidores y pudiera afectar el crecimiento del sector. Los mercados de valores y seguros son los que pudieran aportar algo de crecimiento significativo, con una economía más boyante. El sector bancario pudiera tener un repunte, pero la labor de relaciones públicas del estado, a nivel internacional, debe ser efectiva para contrarrestar el daño de los Panama Papers y la inacción del gobierno de turno en ese momento. La opción de buscar nuevos actores en el sector financiero, como se hizo con la visita del Presidente a New York, también pudiera tener resultados en el crecimiento del sector.
  • El quinto sector de la economía, la manufactura, ha venido perdiendo terreno a través del tiempo, pero pudiéramos revertir este crecimiento tan bajo relativamente fácil. El crecimiento esperado para el 2020 será del 1.3%, mejorando radicalmente del decrecimiento del 1.3% el año pasado. Si el presidente logra trasladar el impulso que se le está dando al agro, a la agroindustria, pudiéramos matar dos pájaros del mismo tiro. Pudiéramos manufacturar diferentes tipos de productos de valor agregado con la gran cantidad de productos perecederos que muchas veces se pierden o que no tienen la calidad visual para los consumidores y convertirlos en productos manufacturados.
  • Existen 3 sectores que están subiendo de una forma interesante:
    • El Agro, es probablemente el sector que tiene mucho permeo tanto a nivel individual como a nivel empresarial. Si este gobierno logra realmente impulsarlo, veremos unas cifras interesantes al final del 2024. Lo vemos subiendo de 7.4% a 8.5% de crecimiento del 2019 al 2020, empujado por el programa del gobierno que impulsa los comedores escolares con comida caliente comprada directamente a los productores, y por el compromiso del gobierno de evitar las importaciones de productos que se producen en el país, y muy especialmente durante el tiempo de cosecha.
    • El Turismo, a través de hoteles y restaurantes es el otro sector, que tiene futuro, especialmente cuando se empiecen a ver los frutos de las campañas publicitarias en el extranjero. De acuerdo a nuestro pronóstico, esperamos un crecimiento del 5.8% para el 2020, subiendo del 0.2% que terminara el 2019. Pudiéramos atacar el sector turismo por subsectores, por ejemplo el turismo de compras, el turismo médico, el turismo de bienes raíces (que nunca acepto Rubén Blades), entre otros.
    • La minería, con Minera Panamá como estandarte, es el otro sector de la economía con buen crecimiento, ya que esperamos que se mantenga creciendo en 2 dígitos, por encima del 10%, pero algo por debajo del 34% que termina en el 2019. Sin embargo, este es el único sector de los sobresalientes, que no permea ni trabajos ni tanta riqueza (es una multinacional que muy probablemente este repatriando sus ganancias).

Existen varias cosas que pueden convertirse en trauma, si no son bien manejadas:

  • Las reformas a la CSS. Este es un tema que Nito no puede evadir en el 2020, ya que sería totalmente irresponsable. Estoy de acuerdo con que necesitamos números – actuariales y EEFF auditados, pero con lo que pueda existir podemos empezar a hacer esbozos financieros y poder hacer corridas preliminares por lo que hay que hacer. Yo soy de la opinión de no subir mas los aportes, ni de los trabajadores ni de los empleadores. De las tres reservas de la CSS, solo una pudiera estar en problemas, - el IVM, que es la principal. Lo otro primordial es que hay que subir el empleo, meter los informales a la CSS y hacer más fácil el poder inscribirse en la CSS, incluyendo los extranjeros – con o sin permiso de trabajo. ¿Qué podemos hacer?
    • Subir la edad de jubilación. Poner a todo el mundo parejo en 65 años, previendo 20 años de vida después de la jubilación. Esto también debe subir de acuerdo a la expectativa de vida del panameños, menos 20 años.
    • Subir las cuotas a 35 años de trabajo
    • Subir la jubilación mínima al equivalente al salario mínimo actual (el mas bajo en la tabla que puede estar en $575)
    • Cambiar la Ley para que la CSS pueda hacer inversiones de la misma forma que los hace el SIACAP, mejorando los ingresos de este programa
    • Convertir en efectivo todos los activos de la CSS para ingresarlos a la reserva del IVM
    • La CSS debe cobrar todo lo que el estado le debe
    • Eliminar las jubilaciones especiales. Si el gobierno no lo quiere hacer, entonces que pasen a todos esos “jubilados especiales” a una planilla del gobierno directamente (o por lo menos la diferencia entre el máximo de la CSS y lo que la jubilación especial dicte)
    • Eliminar el sistema mixto, para no enredar el problema y volverlo al sistema solidario
    • Tanto el mínimo como el máximo de la CSS deben subir anualmente de acuerdo al IPC del país para evitar problemas.
  • El Cuarto Puente y la Línea 3 del Metro. El nuevo Ministro de Obras Publicas realizó un análisis sobre estos proyectos y decidió que era prudente el separar ambos proyectos, para que no dependieran el uno del otro y por el tema de las indemnizaciones por el paso de los viaductos, especialmente por Panama Ports. La idea es cambiar la ruta del viaducto para que no pase por Panama Ports, pagar menos indemnización, y separar la línea 3 del 4 puente sobre el Canal. La línea 3 iría por un túnel por debajo del Canal. Y según lo explicado, esto abarataría los costos de ambos proyectos. Lo ideal es apresurar el proyecto para que pueda entrar en ejecución en el segundo trimestre y que esto beneficie el PIB y el empleo.
  • Impuestos. Este es un tema que desde que empezó el nuevo gobierno, se viene ventilando en los medios formales e informales, como respuesta a las malas finanzas publicas que encontraron. Sin embargo, yo no veo necesidad de esto, y antes de subir cualquier tipo de impuesto, el gobierno debe recortar sus gastos operativos, que es lo mas sensato que pueden hacer y que pudiera redundar en un mejor “goodwill” de la población.
  • Licitaciones. Este es otro tema álgido que el gobierno debe arreglar. Es tanto problema este tema, que muchas veces los proyectos se paran cuando los perdedores de las licitaciones las paran metiendo recursos. Por otro lado, seguimos dejando participar en licitación a empresas internacionales altamente cuestionadas, e inclusive juzgadas como corruptas internacionalmente, pero acá las vemos como mansos corderitos. Lo mejor seria adoptar el sistema de licitación de la ACP, el cual esta probado como muy bueno, y que nos permitió la ampliación del Canal sin que los sinvergüenzas que lo construyeron pudieran meter adendas para ordeñar a la ACP.

El 2020 luce esperanzador. No va a ser fácil, pero si el gobierno juega sus cartas correctamente, podemos alcanzar cifras macroeconómicas, que no solo se vean atractivas, pero que si puedan permear a los mas necesitados, creando trabajo, ingresos para esas familias y riquezas para el país (e ingresos para el estado). Lograremos empezar a bajar el desempleo, mantener la inflación controlada, poner dinero en el bolsillo de los panameños, pero el estado debe controlar los gastos, debe controlar la corrupción, debe manejar mejor la delincuencia, y sobretodo que exista la justicia en el país.